Triste por ella

Estás jodida... Tú en los bordillos vomitando. Yo en cambio voy curando mis heridas. Ya sé que me aprietan las hebillas, que mi cuerpo da pena, pero al menos soy sincero; no necesito pagar a esos camellos. En cambio tu vas de esquina en esquina, buscando a un hombre que te coja estima, que te pague la heroína. En fin, tú vive tu vida que yo ya tengo bastante con la mía.

-EL POETA INCOMPRENDIDO-