El amor jamás correspondido


Mi tristeza es como la mala cohabitación de una pareja, 
sangro al ver que no le interesa. 
Verla en fotografía y pensar que no estás en su cabeza, 
ni tan solo te piensa... 
Es posible que la atracción me amedrente 
al ser una inusitada sorpresa. 
Sin embargo, quiero conversar contigo 
y aspirar a ser tu amigo. 
Me asalta una alegría al pensar 
que pronto veré tu hermosa tez. 
Aunque me preocupa ser soez 
y no estar a la altura 
de tu pasión por la cultura 
y tu ritmo agitado y de joven locura. 
Yo entiendo que no soy digno de ti, 
pues no soy un hombre de acción ni de perfección... 
Soy y seré un simple cretino que un día se enamoró...

-EL POETA INCOMPRENDIDO-